QUIÉNES SOMOS

Apreciado visitante/usuario:

Somos un equipo de personas que estamos seriamente preocupadas por el devenir económico del mundo y que queremos aportar nuestros conocimientos e información al servicio de una sociedad donde la correcta educación económica brilla por su ausencia, personas conocedoras de cómo se ha orquestado la crisis financiera actual (que de “crisis” y de “actual” no tienen nada porque estamos ante un cambio estructural del modelo económico), de quiénes y por qué han orquestado tal “crisis” y cómo se benefician de ella, y sobre todo somos personas conscientes, desde una perspectiva menos estrecha y circunstancial y más macro y general, de cómo los amos del mundo empezaron en los siglos XV-XVI a conquistar el timón financiero europeo para luego finalmente conseguir dominar en el siglo XX todo el planeta, haciéndose con el control total de la banca nacional e internacional y a través de ella someter al resto de la humanidad al arbitrio de unas pocas familias que lo controlan todo (y es que nos centramos en la banca porque es la principal herramienta, pero de paso podríamos mencionar la toma de mando sobre la tecnología, la minería, la industria alimentaria, la industria farmacéutica y largos etcéteras para que el control fuera completo), de tal modo que individuos, familias, empresas y Estados quedan a su merced, manipulados y esclavizados a sus criterios, planes y decisiones.

Señores lectores, quizás creen ustedes que estamos exagerando. Pero pregúntense, ¿cómo es posible que en la época de mayor avance tecnológico de la historia de la humanidad, donde la producción nunca había sido tan barata, tan rápida y tan fácil, una era en la que ya no se necesitan cientos de hombres doblando la espalda y arando el campo porque lo mismo casi lo hace un solo tractor, en la que ya no se necesitan miles de esclavos o de obreros para levantar una pirámide egipcia o una catedral gótica en un plazo de cientos de años, sino donde casi sólo se requiere el movimiento de un dedo para apretar botones que dirigen grúas que construyen el Empire Estate en un plazo de meses, cómo es posible que sea la misma época en la que los humanos comen más comida-basura (cultura del junk-food) y viven en casas cada vez más pequeñas (solo hay que comparar las de hoy con el tamaño de casas de nuestros abuelos), y en la que las familias pueden mantener cada vez a menos hijos (como no había ocurrido nunca antes) a pesar de que ahora entran dos sueldos en casa en lugar de uno sólo (y esto generalizado por primera vez en la historia de la humanidad), cómo es posible que en una era de tanto progreso aparente, en la que cabría suponer una liberación del esfuerzo y del trabajo humano, ocurra en lugar de ello la imposición de una mayor esclavitud a cada familia, trabajando toda su vida para pagar deudas bancarias durante décadas hasta casi la generación siguiente?.

¿No hay algo que falla o huele mal? ¿Cómo es posible, presten mucha atención a este dato, que la deuda mundial, o sea el dinero que deben las personas, las familias, las empresas y los Estados, o sea el total de las deudas del planeta, sea una suma enormemente superior al dinero real que existe en la economía mundial? ¿No es acaso razonable plantearse la existencia de una conspiración que crea un Sistema maligno en el que es literalmente imposible pagar la deuda existente sencillamente porque no existen en el mundo tales recursos para pagarla, y solo se finge su pago emitiendo más deuda nueva que aparentemente pague la deuda anterior, y por tanto esclaviza a la humanidad en un círculo vicioso cada vez más intenso y del que difícilmente se puede salir?

Nosotros defendemos la tesis de que la actual crisis económica no es un mero accidente ni un evento aislado, circunstancial y pasajero, como quieren hacernos creer desde muchos medios. Si usted tiene espíritu libre y actitud abierta para cuestionarse y replantearse los dogmas del Sistema y visita frecuentemente este portal virtual, poco a poco irá entendiendo de qué va el asunto y hasta dónde llega la madriguera del conejo. Pero si usted es de los ciudadanos de a pie que cree que todo volverá a la “normalidad”, que la economía se saneará y se recuperará, que las empresas reabsorberán a los actuales desempleados con los antiguos salarios y que los autónomos volverán a encontrar sus antiguos ingresos en sus profesiones y ocupaciones tradicionales, lo sentimos por su ingenuidad; la realidad que se impondrá en los próximos meses y años, principalmente en los países del mundo (que llaman) desarrollado, quizá lo despierte y lo aterrice.

Y si usted cree que los políticos, que controlan los gobiernos occidentales, y los banqueros (privados y “públicos”), que controlan la oferta monetaria, están resolviendo la crisis, y está usted sentado esperando a que esto ocurra, pobre de usted. ¿Cómo puede resolverse la crisis si las mismas personas y organizaciones que la originaron (y se beneficiaron de ella) se mantienen en el poder? Y no es una cuestión de colores, ni de si gobierna un partido político o el otro, ni de personas con ideología de un signo o del contrario. Derechas o izquierdas, azules o rojos, blancos o negros, da lo  mismo, todos son marionetas bajo el control de los amos del mundo. Ya lo dijo uno de ellos en su día, “dadme el control de la emisión del dinero, y ya no me importará quién redacte las leyes”, quizás en alusión a ser consciente de que ese mando era mucho más poderoso y efectivo que poner o quitar presidentes o reyes. Pero, paciencia, todo esto lo comprenderá mejor en la medida en que vaya conociendo la historia de la conspiración y de cómo ellos tomaron el control de los sistemas políticos y financieros del mundo a través de la oferta de dinero.

Valga mucho la pena aclarar que este portal virtual de EDUCACIÓN ECONÓMICA no tiene la más mínima intención de ser negativo ni pesimista, ni de centrarse en la “conspiranoia”, ni de refugiarse en la cómoda crítica ni en la vaga queja de lo mal que están las cosas, sino todo lo contrario. Nuestra misión está dirigida a la formación y a la acciónQueremos que los visitantes adquieran una comprensión más profunda del origen y del devenir económico del mundo para luego tomar acción en sus vidas.  Nuestra intención es precisamente advertir que durante siglos esta situación lleva forjándose, que ya el siglo pasado se terminó de consolidar el control de casi todas las instituciones humanas a través de los bancos, los gobiernos y los mercados financieros, que esto no va a cambiar por sí solo, y también advertir que nuestros gobernantes (quizás algunos de ellos con buenas intenciones) tampoco van a poder cambiar nada, lo cual significa que solo hay una salida: quien tiene que cambiar somos nosotros mismos, los ciudadanos de a pie.  Es nuestra exclusiva responsabilidad. Y creednos, es más fácil “cambiarme a mí mismo” que esperar a que nuestros líderes cambien y nuestros sistema se modifique.

Proponemos que hay que ser inteligentes, y si no podemos enfrentarnos al tigre sin sucumbir a sus garras, hay que aprender a cabalgar encima del tigre; si no tenemos fuerza para vencer la ola del mar, debemos aprender a surfear acompañando la ola y usándola para ir a donde queremos ir. Cada cual puede hacer lo que quiera y es su propia decisión, pero esta es nuestra propuesta y la exponemos abiertamente. Primero, la idea es entender por qué hoy, mientras tanta gente está preocupada por su futuro financiero, los ricos (no la clase alta, sino los ricos de verdad) en cambio se enriquecen más y más, y para ello hay que comprender “las reglas del dinero”, cómo funcionan, y por qué quienes las conocen y dominan son los que tienen la ventaja en este juego. Y luego, a continuación, la idea es entender qué puede usted hacer para proteger su futuro financiero, además con la tormenta que se avecina (esta crisis acaba de comenzar), y para ello es esencial aprender a usar dichas “reglas del dinero”.

Y es que, siendo fieles a ellas, los conspiradores siempre han sabido cómo utilizar herramientas como la inflación, los fondos de inversión, los planes de pensiones, y principalmente los impuestos y la deuda bancaria, para quedarse con nuestro dinero, para incrementar su riqueza mientras empobrecen a otros, aprovechándose de su escasa cultura financiera. Nuestra propuesta consiste en explicarles a ustedes las “reglas del dinero” y en enseñarle a usarlas a su favor, puesto que ni ustedes ni nosotros (al menos en el corto y mediano plazo) podemos hacer nada por cambiar esas reglas. Esto es precisamente lo que significa montarse sobre esa gigantesca ola del mar y surfear con ella para no solo salvarse sino incluso usar la misma fuerza de la ola en su favor.  Los demás, los que no quieran aprender y usar esta estrategia sino que pretendan resistir la ola, perecerán ahogados. Pero si logra incrementar su educación financiera y cambiar sus reglas hacia el dinero, puede aprender cómo usar y aprovechar fuerzas como los impuestos, la deuda, la inflación y la jubilación, en lugar de ser víctima de estas fuerzas, como hasta ahora quizás lo ha estado siendo. En el fondo se trata de tomar control de su dinero y de su futuro financiero y ganarle a los conspiradores en su propio juego.

Querido lector, le aseguramos que construir el esqueleto conceptual de este portal no ha sido nada fácil (y redactar el contenido de “quiénes somos” aún menos). Podemos afirmar que este espacio virtual es único en su especie, es completamente original en su conjunto, pues no existe (al menos en lengua hispana) un sitio donde se unan y armonicen los análisis económicos fundamentales inherentes a la organización de la civilización occidental, a nivel general, y la formación financiera práctica para dar soluciones concretas a las necesidades de los individuos y las familias, a nivel particular. Lo que tiene usted delante supone una revolución en la red, y una verdadera contribución a la población de habla y cultura hispánica de información que nunca había estado disponible en español, al menos no en la amplitud que puede suponer un conjunto tan variado de información complementaria y sinérgica como pensamiento económico, principios de riqueza y actualidad económica. Este portal está construido para usted, pretendemos identificarnos con usted, deseamos que nos perciba en su mismo bando, queremos que sienta que éste es su portal, porque nos preocupamos tanto por el particular bienestar suyo y de su familia como por el general destino de la sociedad.

Es importante definir que intentamos que en EDUCACIÓN ECONÓMICA haya una doble vertiente en nuestra misión, una en el corto-medio plazo, léase en los años venideros, y otra de largo plazo, léase en las décadas o incluso siglos por venir.

La primera vertiente de nuestra misión consiste en jugar dentro del escenario que han creado los amos del mundo, porque de momento no lo podemos cambiar. Se avecina una era que provocará, entre muchas otras cosas, la destrucción de la extensa clase media de los países “desarrollados”, cuya población se dispersará del siguiente modo: una pequeña parte de ellos se volverán muy pudientes o incluso muy ricos, una pequeña parte se quedará como clase media, y una inmensa mayoría pasarán muchas dificultades en su nueva condición de pobreza, a veces extrema. En este escenario, los ricos de siempre, vamos a llamarlos así, seguirán aprovechándose de su cultura financiera para disfrutar de mayores masas de pobres aborregados y sometidos a su control. Afortunadamente, por doquier están surgiendo personas, asociaciones, empresas y equipos (como el nuestro de EDUCACIÓN ECONÓMICA), incluso algunos multimillonarios bien intencionados que se distancian de los ricos de siempre, que queremos alertar de este plan a la mayor cantidad posible de gente (para ello construimos este portal virtual), de modo que podamos ayudar a todo el que podamos a elegir otro destino vital.

Puesto que no podemos detener este provocado cambio estructural del sistema económico que pretende beneficiar aún más a los poderes fácticos, en este contexto nos limitamos a darle la oportunidad a miles y miles de personas a montarse en el carro de la prosperidad económica, y ello simplemente rompiendo las murallas que contenían los secretos de los ricos para beneficio de pocos, y poniendo estos conocimientos a disposición del público general, de cualquiera que desee usarlos en su beneficio y que generosamente quiera compartirlos con su prójimo.  Sabemos que no podremos evitar el calamitoso y descomunal incremento de pobres, principalmente en las “sociedades avanzadas” (que ya está empezando a ocurrir), pero si, al menos, podemos contribuir a reducir un poco su tamaño y a aumentar un poco el número de prósperos (gente que habría pasado al grupo de pobres si no hubiéramos puesto estos conocimientos a su disposición) a los que ayudamos a mejorar sustancialmente su calidad de vida, con eso nos daríamos por satisfechos. Satisfechos en el corto-medio plazo.

Creemos que la gran mayoría de la gente vive atrapada en “la carrera del hámster, es decir, con todo respeto y sin querer ofender a nadie, aquella forma de vida humana que se asemeja (financieramente hablando) a la de un ratón que corre permanentemente dentro de una rueda giratoria en su jaula, sin poder salir de ella, corriendo hacia adelante pero sin avanzar a ningún sitio, y siempre estancado en el mismo lugar por mucho que ponga más esfuerzos en correr; es la vida del empleado y del auto-empleado (o autónomo) típicos, atascados en la rueda trabajo-gano-gasto-trabajo-gano-gasto-trabajo-gano-gasto donde el horizonte financiero termina en los siguientes 30 días con la nueva paga y las nuevas facturas a pagar, y donde el ascenso de puesto o la subida de sueldo significa solo aumentar el tamaño de la rueda del hámster, que aunque más grande significa de todos modos seguir corriendo en el mismo sitio sin avanzar a ningún lugar y seguir intentando llegar a fin de mes, y lo mismo repetido cada mes.  Por el contrario, una pequeña minoría vive en la “vía rápida”, el camino que conduce a la prosperidad económica.

Hasta ahora los conocimientos necesarios para ese camino han permanecido ocultos entre unos pocos, información confinada en un reducido grupo de ricos al que no le convenía que saliera al público general, para mantener su poder y control sobre la masa, pero poco a poco ahora estamos rompiendo esos esquemas y dando acceso a la riqueza a la gente que nunca lo tuvo. Esta es una de las misiones de este portal virtual EDUCACIÓN ECONÓMICA, contribuir a realizar la revolución económica silenciosa, la democratización de la riqueza, pues aquí nuestra intención es enseñar las bases necesarias para que cualquier persona, independientemente de su pasado y circunstancia, pueda aprender a salir de la carrera del hámster y a entrar en la vía rápida.

La segunda vertiente de nuestra misión es mucho más importante, es la guerra que se libra en el largo plazo, donde nuestro mayor objetivo consiste en influir positivamente en la sociedad, en los valores que la moldean, de modo que en las siguientes décadas logremos que la mayor cantidad posible de personas (para ello construimos este portal virtual) sean permeadas de doctrinas económicas sanas y justas que conduzcan a un mejor desarrollo de la civilización.

Dicha intención de influencia incluye necesariamente que la sociedad termine por pedir y exigir el desmantelamiento progresivo del Estado, de ese ente aliado (más aún en todos los países occidentales) con los amos del mundo, o sometido a ellos, culpable de la peor ingeniería social, obstaculizador del progreso económico de las personas y de las familias, herramienta al servicio de los poderosos para su mayor provecho a costa del control y opresión sobre los ciudadanos.

El Estado es una institución que pacta con los ricos de siempre de modo que las leyes van en su favor y en perjuicio de los ciudadanos: porque, por ley, los que sostienen al Estado con sus impuestos (cada vez más altos y más asfixiantes) son las clases bajas, medias y altas, pero los ricos no pagan impuestos porque usan las propias leyes fiscales a su favor y su evasión es totalmente legal; porque, por ley, el Estado le da a la banca el poder de creación o destrucción masiva de dinero ficticio usando la maligna reserva fraccionaria y la capacidad de distorsión artificial de la economía en perjuicio de las personas y de las familias y en beneficio de la banca.

Porque, por ley, el Estado tiene capacidad (¡qué peligro tanto poder concentrado en un solo ente!) de trasvasar recursos a un sector de la economía y hundir a otro sector a placer, aunque no suele hacerlo por placer sino por presión externa, según qué lobby de presión esté conspirando para beneficiar a los suyos; porque, por ley, el Estado tiene poder de decisión total sobre el sistema educativo general (muy pocos países se libran de tal tiranía), o sea la capacidad de decidir al detalle lo que millones de niños y jóvenes tienen que aprender (o desaprender), usurpando abusivamente la potestad de los padres sobre la educación de sus hijos, y todo decidido desde un escritorio de un despacho gubernamental por firma de un burócrata que, sentado en su cómoda silla y sin contacto con la realidad real, concreta y palpable de la sociedad, soberbiamente cree que él (o él y su comité de cinco “sabios”) sabe más que nadie qué es lo que los “hijos de la nación” deben almacenar en sus cabezas, y por tanto la sociedad entera queda a merced de manipulación de lo que al Estado le dé la gana en cada momento de decidir sobre qué y cómo deben pensar y creer sus oprimidos ciudadanos. Más muy largos etcéteras.

Nos contestará el lector desprevenido que entonces no hay que combatir al Estado como tal, sino cambiarlo por dentro para ponerlo al servicio del pueblo.  Y nosotros contestaremos que eso es imposible, porque el Estado tiene una corrupción intrínseca que solo puede tender a violar la libertad e independencia de los ciudadanos, porque su esencia lo obliga a siempre querer crecer y engordar, a absorber la vida de las personas y de las familias hasta, si fuera posible, dictarles cuánto y de qué modo deben respirar, y porque además de todo lo anterior, precisamente en la situación actual que ellos terminaron de consolidar en el siglo XX, ahora es más peligroso que nunca porque hoy los Estados están maniatados a los intereses de aquellos que están por encima de ellos, y por eso vemos cómo los gobernantes de los países occidentales, con actitud humilde y dócil, viajan a Nueva York a desayunar con los banqueros internacionales, que son quienes dan las órdenes sobre la marcha del mundo.

¿Somos anarquistas, entonces?, se estará preguntando el lector. De ninguna manera, aunque es una buena pregunta. El anarquismo rechaza radicalmente cualquier forma de autoridad y la considera un concepto maligno. Nosotros no.  La autoridad legítima es buena.

Las personas que conformamos este equipo de EDUCACIÓN ECONÓMICA aceptamos la autoridad moral de un anciano sobre un joven, la autoridad moral de un médico sobre su paciente, la autoridad moral de un sabio sobre un necio, la autoridad moral de un líder religioso sobre sus fieles, y por supuesto la autoridad del Creador sobre sus creaturas, la autoridad de los padres de familia sobre sus hijos, la autoridad de un profesor sobre sus alumnos, la autoridad de un jefe sobre su empleado, la autoridad de un presidente de la comunidad de vecinos sobre algunos asuntos concernientes a la comunidad, etcétera, y todo siempre con ciertos límites. Nosotros creemos en una organización social cuanto más pequeña mejor, porque los vínculos entre sus miembros son más personales, afectivos y naturales, y no artificiales e impuestos desde arriba, que tenga el poder lo más desconcentrado posible para garantizar lo máximo posible la libertad e independencia de las personas y de las familias, y, si podemos escoger, preferimos la autoridad y organización social a nivel del barrio y del municipio que la autoridad y organización social de los MacroEstados y las macro estructuras, sean nacionales (Estados modernos), continentales (Unión Europea, por ejemplo) o mundiales (ONU, BM, FMI, por ejemplo).

Promovemos el desmantelamiento del Estado hasta su mínima expresión posible, de modo que si fuera estrictamente necesario, podríamos tolerar (que no aceptar intelectualmente, sino tolerar pragmáticamente) la existencia de un pequeño Ministerio del Interior (más que nada por la policía que defienda la seguridad interior), la existencia de un pequeño Ministerio de Defensa (más que nada por el ejército que defienda la seguridad exterior), la existencia de un pequeño Ministerio del Exterior (más que nada por las embajadas que promuevan la diplomacia con los vecinos), y la existencia de un pequeño Ministerio de Justicia (más que nada por los jueces que promuevan el orden social), pero todos los demás ministerios y entes públicos estatales, nacionales e internacionales, deberían ser abolidos con urgencia porque son autoridades ilegítimas y poderes que perjudican el correcto desarrollo de la civilización a favor de pequeños grupos interesados en mantener este sistema.  O sea que no somos anarquistas, defendemos las autoridades legítimas, la mayoría de ellas elegidas libremente y una minoría impuestas naturalmente (por ejemplo ninguno de nosotros eligió a nuestros padres).

¿Qué somos? Suele haber un término, cada vez más utilizado, con el que quizás nos podemos identificar, llamado “libertarismo”, un concepto basado precisamente en defender la libertad como uno de los pilares básicos de la organización social. Es un término que parece estar todavía en evolución, y no sabemos a futuro si podremos seguir usándolo como propio, pero de momento es la palabra que más se aproxima a nuestro ideario, y por tanto la que usaremos en este portal virtual y lo que hagamos alrededor de éste.

El auténtico libertarismo (libertarianism) es una corriente de pensamiento filosófico, político y económico, que cree que la sociedad se auto-forma, se auto-construye, se auto-regula y se auto-organiza de una manera natural y espontánea, socialmente desde abajo hacia arriba; una corriente que propone limitar al máximo el poder coactivo del Estado sobre los seres humanos y la sociedad civil, pues es artificial y antinatural una organización social desde arriba hacia abajo, y porque la influencia de ese ente es casi siempre perjudicial para el libre y natural desarrollo de la civilización.

Forma parte de este ideario, basado en los principios éticos de la moral tradicional, la defensa de la libertad y responsabilidad individual (asumir las consecuencias de los propios actos libres); la defensa de la economía de mercado (o la “economía libre”), la libertad de comercio (o “librecambismo”), y en general la libre circulación a nivel mundial de personas, bienes y capitales; la defensa de la limitación y control del gasto público, el principio del presupuesto equilibrado y el mantenimiento de un nivel muy reducido de impuestos (si fuera posible, que casi tendiera a cero); la defensa de la libre impresión y uso de moneda que impida la manipulación inflacionaria por parte de los gobernantes; el establecimiento de un Estado de Justicia (o “de Derecho”) en contraposición a un Estado Social o un Estado de Bienestar; la consideración de que la “solidaridad” forzada es inmoral (y por tanto la redistribución forzada de la renta, que sin libertad le quita todo componente ético); la limitación del poder del gobierno al mínimo necesario para definir adecuadamente y defender el derecho a la vida (sobre todo a la vida inocente), el derecho a la propiedad privada (en el sentido de el derecho a la posesión pacíficamente adquirida), y el cumplimiento de las promesas y contratos (sean escritos o verbales); el establecimiento de un sistema político que evite cualquier atisbo de tiranía, de planificación centralizada y de ingeniería social (o sea la coacción estatal diseñada para lograr objetivos artificiales en el ámbito social) por ser actividades esencialmente inmorales, un sistema político donde se conciba la democracia como un procedimiento legítimo de elección de cargos pero no como un ideología totalitaria que se utilice como coartada para justificar la violación del Derecho Natural, pues éste se concibe como un cuerpo ético previo y superior al poder de cada gobierno terrenal.

Cuidado, está usted delante de un espacio virtual sumamente “peligroso” para su mente, porque le puede remover el suelo debajo de sus pies y le puede producir la sensación de que le han estado engañando toda su vida, y esa sensación es siempre incómoda.  Requerirá valor para afrontarla.  “Sentimos” mucho no poder satisfacer la opinión general de la sociedad y nos “pesa” ser tan políticamente incorrectos, pero tenemos el deber de enfrentarnos al Sistema y exponer doctrinas económicas a contra corriente de los dogmas sociales actuales. Y además no somos ingenuos, entendemos que el día en que tengamos cientos de miles de lectores el Sistema se verá amenazado y vendrá a buscarnos (léase a perseguirnos, como siempre ha hecho con los discrepantes), pero estamos preparados para asumir las consecuencias que tiene defender nuestros principios.

Sabemos que estamos librando la batalla por la Civilización. Sepa el lector que, nosotros, como equipo de trabajo, no estamos entrando directamente en la actividad política, en parte porque conocemos las enormes dificultades de compatibilizar la misión del intelectual, que tiene que hacer de la verdad científica el norte de su vida y actividad, con la misión del político, normalmente esclavizado a someterse al dictado de la opinión pública de cada momento para conseguir votos.  Por ello nos dirigimos más a convencer de estas ideas a la clase intelectual y a intentar cambiar el estado de la opinión de las masas, porque a largo plazo, y nos queda todo el siglo XXI por delante, creemos que estos esfuerzos son mucho más productivos que dirigirnos directamente a los políticos-esclavos, muchos de ellos maniatados a pesar de sus buenas intenciones.

Por ello queremos concluir, y que tiemble el Sistema, que este portal web EDUCACIÓN ECONÓMICA está destinado a ser una iniciativa estratégica para producir un cambio en la clase intelectual y en la opinión pública que eventualmente llegue a derrumbar el orden liberal-socialista establecido.

2016 EDUCACIÓN ECONÓMICA, Diseño por Banneo

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